Me gustó la señora que atendía, era muy amable y el desayuno delicioso. La habitación cómoda y la ubicación céntrica.
Pusieron música a todo volumen en el primer piso y habia gente gritando, parecía uan fiesta, no me dejaron dormir. Me levantaron varias veces en la noche y la madrugada. Nunca hubo agua caliente y me bañé 3 veces. el baño tenía moho negro en todo el techo y en la parte superior de las paredes del baño.